martes, 22 de diciembre de 2009

Cine en 3D

El Domingo pasado fuimos un grupo de amigos a ver Avatar (película muy recomendable, por cierto), ya con la idea de verla en el tan anunciado últimamente 3D.

La cuestión es que aunque sí que están haciendo mucha publicidad sobre las nuevas películas en 3D, no suelen explicar cómo funciona, o por qué.

Para los curiosos que quieran saber, voy a explicar aquí por qué podemos ver las películas ( y todo lo demás) en 3D, y cómo consiguen hacerlo en el cine.


Empecemos por lo básico. ¿Para qué necesitamos dos ojos?
Si nos tapamos un ojo seguimos viendo igual ¿Para qué necesitamos el otro entonces?

La primera respuesta es que con dos ojos cubrimos más ángulo que con uno. Los animales que necesitan ver todo su entorno, tienen los ojos más separados, para cubrir más ángulo.
Así, por ejemplo, un ciervo tiene los ojos bastante separados, y es capaz de ver cosas que le quedan casi a su espalda.
Esto pasa con muchos animales, sobre todo con animales que son presas frecuentes de depredadores. Con dos ojos son capaces de ver el doble, y es más difícil que otro animal se les acerque por la zona a la que no están mirando.

Sin embargo los depredadores tienen los ojos más juntos, apuntando en la misma dirección, lo que da lugar a que veamos por un ojo casi lo mismo que por el otro.


Tener dos ojos nos da más ángulo de visión, pero parece que lo estamos desaprovechando.... ¿De qué nos sirve ver lo mismo con los dos ojos.
La ventaja reside en que estamos viendo lo mismo desde dos sitios distintos, y el cerebro puede interpretar esas diferencias.
¿Y cómo nos ayudan las diferencias? Cuanto más lejos está una cosa, menos diferencias hay entre un ojo y otro, mientras que si algo está muy cerca, las diferencias son mayores.
Por ejemplo... vamos en un coche, viendo por la ventanilla. Las nubes del fondo apenas se mueven a medida que avanza el coche, mientras que los postes de la luz que van pegados a la carretera pasan tan rápido que ni los vemos.

Así que al tener dos ojos podemos saber a qué distancia están las cosas. El hecho de que a cada ojo nos llegue una imagen ligeramente distinta de lo mismo nos sirve para apreciar la profundidad, para saber con exactitud si algo está cerca o lejos, y saber cuánto de cerca o de lejos está.


Ahora que ya sabemos que para ver en 3D cada ojo tiene que ver una imagen ligeramente distinta, llega la pregunta ¿Cómo conseguimos ver con cada ojo una cosa diferente?

Las primeras aproximaciones consistían en unas gafas con un cristal rojo y otro azul. Seguro que os suenan las gafas.

Si intentáis ver un dibujo pintado en rojo a través del cristal rojo, se os confundirá con el fondo blanco (que veréis rojo por culpa del cristal). Lo mismo pasa con el azul. Eso significa que si tienes un dibujo rojo y otro azul, por el ojo derecho (rojo) solo verás el azul, y por el ojo izquierdo (azul) solo verás el rojo.
El sistema funciona, pero es muy limitado. Para empezar se pierde toda la gama de colores, ya que solo podemos utilizar el rojo y el azul, y no juntos. Es como ver la imagen en blanco y negro.
Además ver a través de un cristal coloreado no es demasiado bueno para la vista.
Y ya para dar el golpe de gracia... el cerebro está acostumbrado a que las diferencias entre un ojo y otro sean pequeñas. Con estas gafas un ojo ve de color rojo y el otro ve de color azul... eso es mucha diferencia, y el cerebro se cansa mucho más.

Juntando todo eso, no es de extrañar que el método de las gafas de colorines no tuviese mucho éxito.

Lo que se utiliza ahora son gafas con cristales polarizados. Si habéis ido ya al cine a ver alguna película en 3D seguro que os suenan:



Pero ¿Cómo consiguen estas gafas que cada ojo reciba una imagen distinta?

La respuesta puede que suene rara, pero básicamente lo que hacen es cerrar los ojos alternativamente, de modo que solo estás viendo por un ojo cada vez.
Mientras, en la pantalla se van alternando fotogramas... uno para el ojo derecho, el siguiente para el izquierdo, y volvemos a empezar.
Cuando en la pantalla está una imagen que deberías ver con el ojo derecho, las gafas oscurecen el cristal de la izquierda para que no veas por ese ojo.

Dicho así suena bastante mal, pero como la película intercala los fotogramas muy rápido, y las gafas cambian muy rápido, el efecto es de una imagen distinta para cada ojo.

¿Y cómo saben las gafas cuándo tienen que cambiar?
Bueno, en la foto se puede ver que justo en el medio de las gafas hay un punto negro. Eso es un receptor de infrarrojos, igual que el que utiliza la televisión para que podamos cambiar de canal.
En alguna parte del cine (probablemente cerca de la pantalla, o detrás de la misma) hay una luz infrarroja que emite un flash cada vez que toca cambiar de ojo. Las gafas lo detectan con ese sensor, y cierran el ojo correspondiente, y abren el otro.
Como no somos capaces de ver la luz infrarroja, todo este proceso es casi mágico, pero seguramente con alguna cámara de móvil podréis ver los fogonazos de luz (depende de si el móvil tiene filtro infrarrojo o no).

Es muy divertido, mientras estás en el cine, tapar el sensor. Las gafas dejan de ver la luz infrarroja, y se apagan..... y de repente, el 3D se va al cuerno, y en la pantalla solo ves una imagen borrosa, mezcla de las dos imágenes que deberían corresponder a cada ojo. Si vais a ver una película en 3D, os recomiendo que probéis a tapar un momento el sensor.


En general es una experiencia muy interesante. Ahora que ya hay bastantes películas que se pueden ver en 3D, os recomiendo que vayáis a ver alguna que os interese, para vivir la experiencia.

Adornos navideños caseros.

Bueno... llegan las navidades, y aunque yo ya perdí hace tiempo la costumbre de preparar adornos, ni belenes, ni árboles ni nada (cosas de estudiar fuera y llegar a casa el día 23 de diciembre) Luisa sí que sigue teniendo ilusión por estas cosas, y decidió adornar el piso, aunque fuese solo un poquito.
Y bueno, como hace mucho que no ponemos nada en el blog, me pareció buena idea compartir las cositas que hemos improvisado, por si a alguien le sirven de inspiración.

Empiezo por lo que hice yo... un Papá Noel para adornar un poco la puerta del piso.



Está hecho con papiroflexia (bastante obvio después de ver la foto). Doblado a partir de un cuadrado de papel rojo por un lado y blanco por el otro.
No es una figura demasiado complicada, pero tampoco es de las fáciles, así que si no estáis familiarizados con la papiroflexia, os recomendaría otra más sencilla.
Podéis encontrar aquí los diagramas si queréis intentarlo.
Si no os sale, este es mucho más sencillo.
Y si os gusta la aventura, podéis probar este, mucho más simpático, pero también más complicado.... y del que en este momento no encuentro los diagramas....


Lo siguiente que hicimos fueron unos angelitos de navidad, sencillitos, con la idea de que sirviesen de adorno en un árbol.


La cabeza es una bola pequeñita de árbol. El cuerpo es un cono hecho con cartulina. Para acabar pronto, pegamos el cono a la bola con cola térmica. Seguramente no es lo más adecuado, pero es cómodo y fácil.
El pelo es un trozo de estropajo de acero (de estos conocidos como "nanas"), también pegado con cola térmica.
El vestido es un trozo de tela que teníamos por ahí pegado sobre la cartulina.
Las alas están recortadas de una bayeta de cocina, que compramos en vez de fieltro. Son casi el mismo material, y las bayetas las compras en cualquier supermercado, y más baratas.
Los ojos saltones los compramos en una tienda de manualidades, y los pegamos tal cual.

Como veis son unos angelitos muy simpáticos, y muy fáciles de hacer.
En caso de querer hacerlos más detallados, siempre podéis hacer el cuerpo con goma eva, y hacer los vestidos como para una muñeca... o al menos un poco más complejos que envolver la cartulina con tela y recortar lo que sobra.

Una cosa en la que no pensamos en el momento de hacerlos fue por dónde colgarlos luego en el árbol. Os recomiendo que tengáis eso en cuenta, y peguéis un hilo en la cabeza cuando le pongáis el pelo, o si hacéis un cuerpo más pesado (el nuestro que es de cartulina es bastante más ligero que la cabeza) podéis pegarle el hilo a la espalda.

Lo último que hicimos (de momento) fue un árbol de navidad de tela.
La idea en un primer momento era hacer este árbol:

Si a alguien le gusta, puede encontrar los patrones en esta web.
El caso es que a Luisa le parecía mucho coser, así que decidimos inventarnos otro diseño.

Nuestro árbol quedó así:




Luisa utilizó una tela que tenía por ahí tirada, y lo cosió ayer a toda prisa. Aún así tengo que reconocer que quedó muy simpático.

Me temo que no tengo los patrones para compartir, pero os explico cómo los hicimos, para que podáis repetir el proceso en casa.

El árbol está compuesto básicamente por 3 conos, unos encima de otros, rellenos con algodón, y con la base irregular en vez de recta.

Para hacer el patrón de un cono no tenéis más que dibujar un círculo grande y quitarle un trozo. Como si fuese una tarta y le quitaseis una porción.
Cuanto más grande sea el círculo, más grande será el cono. Cuanto mayor sea el trozo que le saquéis, más afilado volveréis el cono.
En general lo mejor es recortar el círculo en una hoja de periódico, y doblar el trozo que vais a cortar, para ver cómo queda el cono. Cuando tengáis unas medidas que os gustan, recorráis el borde del círculo en zig-zag (o con formas redondeadas, según gustéis).

Para las otras dos partes (o tres, o cuatro, depende de cómo queráis el árbol) el proceso es el mismo, pero haciendo el círculo más pequeño (en cambio el ángulo del trozo que le quitamos al círculo es casi el mismo).

Una vez que tengáis los patrones preparados, solo tenéis que recortar 2 piezas de cada en tela, y coserlas juntas haciendo el cono.
Rellenáis con lo que tengáis a mano, y las apiláis una encima de otra.

Luisa, por miedo a que se desparramasen por ahí a la mínima de cambio, les pasó un hilo para mantener todas las partes juntas.

Una vez listo esto, veréis que con el peso del propio árbol, la parte de abajo se aplana mucho, en vez de conservar su forma cónica. Para arreglar eso le pusimos debajo un vaso de plástico.
Esto, además de mantener la forma del árbol, sirve también como tronco. Con un poco de cartulina, o goma eva, se puede hacer un tronco bastante simpático para quien quiera que su árbol tenga uno.... o incluso haciendo un cilindro de tela, para que el árbol sea todo del mismo material.

Y bueno... eso es todo lo que hicimos este año por navidad. Si un día de estos preparamos algo más (cosa que no descarto, por que me está entrando una gripe que no veas y no me va a apetecer salir mucho de casa....) ya actualizaré el post, o ya haré uno nuevo.

¡Feliz navidad a todo el mundo!

miércoles, 7 de octubre de 2009

Decoraciones para Halloween

Bueno, se acerca de nuevo esa época del año en la que a la gente le gusta hacer fiestas con temática siniestra, y adornar la casa con fantasmas, monstruos, murciélagos, etc.

En otros posts ya expliqué cómo hicimos algunos de los adornos para nuestra fiesta de Jallo Ven (Lo siento si no lo entendéis, es un juego de palabras en gallego), como la lámpara candelabro, la farola, las lápidas de poliestireno que preparamos con el cortador de hilo caliente y los gorros de pirata y bruja.
Pero en todo este tiempo hemos hecho más adornos, de los que no sacamos fotos mientras los preparábamos, y que no han tenido tutorial propio. En este post voy a poner fotos de unos cuantos, y voy a explicar brevemente cómo se hacen, para que podáis aprovechar las ideas para decorar vuestras fiestas.




Esta caja con dientes es muy resultona... ideal para poner las gominolas dentro, y asustar a la gente cuando vayan a coger una.
Para hacerla solo necesitamos una caja (esta era una caja de bombones que previamente nos habíamos comido), cartunilas, pegamento, y un rotulador por si queremos pintarle algún detalle.
Los dientes son unas tiras de cartulina recortadas haciendo picos. Los ojos también son una cartulina recortada, y después pintada con rotulador. Las cejas son también unos recortes de cartulina. Para que quedasen "flotando" las pegamos a unos trozos de vaso de plástico transparente, de modo que casi no se ve la unión y realmente parece que flotan.
El resultado es una caja muy fácil de hacer, y con muy mala leche.




El grajo también se hace con cartulina y pegamento, y también es tremendamente fácil de hacer.
Se coge un trozo de cartulina negra y se dobla a la mitad. Una vez doblada, recortamos la forma del grajo, pero sin terminar el pico (lo acabamos redondeado).
En cartulina de otro color preparamos unos circulitos para los ojos, y unos triángulos para el pico. Pegamos los ojos en su lugar, y doblamos los triángulos del pico, y los pegamos por las puntas (por donde quedaría la comisura de los labios) Lo que queda es un pico abierto, que se cierra a medida que tiramos de los lados hacia afuera (No es necesario complicarse tanto, pero el efecto queda muy chulo).
Por último pegamos el pico al grajo, y lo colgamos del techo.





Este esqueleto lleva tiempo, y un montón de cartulina, pero es bastante sencillo.
La idea es fácil. Se dibuja cada uno de los "huesos" en una cartulina, y después se recortan. Una vez recortados todos los huesos, se unen unos a otros con pasadores de los que se venden en las librerías para unir varias hojas agujereadas. Y listo, a esperar a que la gente ponga el esqueleto en posiciones raras..... que lo harán.



La brujita la dibujó Luisa en una cartulina, la pintó, y después la recortó. La novedad es que el brazo lo hizo aparte, y lo colocó con un pasador. Eso significa que ese brazo puede moverse, así que aprovechó para atarle un cordel en el hombro, y otro en la mano, del que cuelga una araña. Al tirar del cordel, levanta el brazo con la araña. Es muy simple y entretenido.

La araña está hecha con un pompón de lana para el cuerpo, y limpiapipas negros para las patas. Los limpiapipas son unos alambres peludos que se pueden conseguir en cualquier estanco (aunque en los estancos muchas veces no tienen colorines), o en tiendas de manualidades. En los estancos suelen salir más baratos que en las tiendas de manualidades, pero tienen mucha menos variedad de colores.





La calavera-plato es un adorno muy sencillote, que se hace con cartulina pintada con rotulador, y un poco de cinta adhesiva para pegarlo todo al plato. El sistema es tremendamente sencillo, pero como veréis da muchas posibilidades, y permite picotear en unos platos con estilo.

El lagarto, también hecho con distintas cartulinas y pegado después a un plato.


La seta lleva un poco más allá el tema de los platos adornados. Para empezar, llevan un tallo, que es un vaso grande de plástico dado la vuelta, y envuelto en un folio.
Para hacer el sombrero de la seta, se recorta un aro (un círculo grande con un círculo más pequeño recortado dentro.
El hueco pequeño tiene que ser más pequeño que el plato donde vayáis a ponerla seta.
Para darle la curvatura a la seta, haced cortes desde fuera hacia el centro, doblad hacia abajo hasta que tenga la curva que queréis, y pegáis las dos solapas, o las grapáis, lo que os sea más cómodo. Hay que hacer unos cuantos cortes para que quede bien la cosa.
Para terminar, recortáis unos cuantos círculos blancos y los pegáis en el sombrero.
El montaje final... ponéis el plato sobre el tallo, os recomiendo pegarlo para que no se mueva (un poco de cinta adhesiva o blue tac suele ser suficiente) y sobre el plato apoyáis el sombrero (que como tiene un agujero más pequeño no se caerá. Nosotros no pegamos el sombrero al plato, y aguantó bastante bien, así que supongo que no hace mucha falta.





Para las ventanas preparamos estas "vidrieras". El método de fabricación es muy sencillo, y solo hace falta cartulina negra, papel de seda de colores, y algo con lo que cortar la cartulina (yo utilizo un cutter, aunque unas tijeras valdrían perfectamente.
Lo primero es coger la cartulina negra y dibujar un diseño. Puede ser algo tan sencillo como los murciélagos, o algo tan complicado como el castillo con un cementerio al lado, murciélagos volando y unos fantasmas en la parte de arriba.
A la hora de dibujar hay que tener en cuenta que luego vais a tener que recortarlo, así que si no se os dan bien las tijeras, no os paséis con los dibujos. Además, recordad que si hacéis muchos huecos, puede que os quede algún trozo en el aire (si recortáis letras, os quedará en el aire el agujero de la O, por ejemplo). Si a alguien le interesan este tipo de dibujos que puedes recortar sin que se te caigan las piezas del medio, no tiene más que buscar "stencil" en google para hacerse una idea.

Una vez recortada la cartulina, empezamos a adornar los huecos con papel de seda. Se recortan trozos de papel de seda lo suficientemente grandes para tapar los huecos, y se pegan por la parte de atrás de la cartulina. En general la parte de atrás queda bastante fea, por que sobresale papel de seda por todos lados, y no se ve bien el dibujo, pero queda por detrás, y por la parte de delante se ve perfecto.
Para hacer las nubes, lo que hicimos fue rasgar con las manos tiras de papel de seda, y las pegamos con pegamento de barra sobre el trozo grande de papel de seda que hace el color de fondo. Una vez seco, se pega todo a la cartulina.





Y b ueno, no hay cosa que ambiente más una fiesta de Halloween (al menos no la hay en Galicia) que una buena Queimada.
Todo a oscuras, excepto la propia queimada. Y mientras una persona remueve, otra lee el Conjuro (parte indispensable de una queimada).

Para quien quiera saber más sobre las Queimadas, podeis consultar la wikipedia.


¡Sapos, Coruxas, Meigas e Bruxas!

jueves, 3 de septiembre de 2009

Bastón de malabares desmontable

Esto era algo que ya llevaba bastante tiempo queriendo hacer. Desde que me compré mi bastón de aluminio y me empecé a aficcionar a él siempre me encuentro con el mismo problema ¿Cómo me lo llevo a cualquier lado?
Me gusta llevarme algunos aparatos de malabares cuando vamos a la playa o similares. Siempre es divertido malabarear un poco, y dejar que la gente que no sabe pruebe a hacer algunas cosas (hay trucos muy fáciles), pero el bastón siempre quedaba descartado. Para empezar, la gente te mira muy mal si vas por la calle con una barra de aluminio de metro y medio, y además de que es un engorro llevarla, cuesta meterla dentro de un coche.

Buscando por internet cómo fabricarme un bastón desmontable, me encontré con soluciones que no me gustaban nada, y que necesitaban tener acceso a unos grandes almacenes de materiales de construcción. Como no tengo uno lo suficientemente cerca como para ir a ver qué tienen y decidir qué materiales me convienen y todo eso, preferí buscar otras soluciones.

Y resulta que hace unos días, en un todo a 100 me encontré un par de remos que costaban 6 euros.


Visto así no impresiona mucho, pero resulta que son remos desmontables.


Cada remo tiene dos tubos que se unen con una pieza que tiene rosca por ambos lados. Después uno de los extremos tiene un tapón, y el otro otra rosca para la pala.

Tras comprobar que la rosca de la pala es igual que la rosca de la pieza de unión me lo llevé para casa para hacerme un bastón que se pudiese desmontar en tres partes, utilizando los dos extremos de los remos (los que tienen tapa), uno de los tubos con rosca por ambos lados, y las dos piezas de unión.


Tiene prácticamente el mismo tamaño que los otros bastones que tengo en casa, y el trozo del medio tiene un tamaño bastante bueno para ser la zona de agarre.

Así que me dediqué a convertir ese tubo desmontable en un bastón de malabares.

Lo primero fue conseguir una cámara de bicicleta. Es facilísimo conseguirlas en talleres de bicis, por que las cambian por los pinchazos, y las guardan para tirarlas en un contenedor especial cuando tienen muchas, y por lo general te las dan gratis.
Si no, siempre os queda la opción de comprar una nueva. Cuestan unos pocos euros, con lo que no es un gran desembolso.
También podeis utilizar otro material que os guste, al fin y al cabo, es para dar peso y proteger las puntas.

Yo corté la cámara de rueda de bici en dos trozos iguales, y luego corté cada uno de esos trozos longitudinalmente. Así conseguí dos tiras de goma de más o menos un metro de largo y unos nueve centímetros de ancho.

Resulta que la cámara que utilicé, por dentro llevaba una especie de polvillo, que si no me equivoco le echan para que no se pegue a si misma. Como a mi me interesaba que se agarrase bien, y además estas cosas suelen manchar de negro las manos al trabajar con ellas, decidí lavarla un poco antes. Con algo de agua y lavavajillas dejé las tiras limpias en un momentito. Esto también vino bien para que la cinta aislante pegase bien sobre la goma.

Una vez preparado el material fijé uno de los extremos en el tubo con cinta aislante, y empecé a enrrollar. Soy de la opinión de que es mejor que no quede flojo, por que luego se te suelta o se te mueve, y eso no es nada recomendable, así que intenté enrrollar con la tira de goma tensa, y sin dejar dobleces ni holguras.
Cuando se me acabó la tira la fijé con unos trozos de cinta aislante. El resultado fue este:


A mi me llegó con una única cámara de bicicleta, pero si quereis darle más peso podeis ponerle más. Intentad que queden parecidos, por que si utilizais una cámara más gorda o más larga en uno de los lados, fastidiareis el equilibrio del bastón.

Terminado esto, toca empezar con el trozo central. Para conseguir un buen agarre, y que sea cómodo yo suelo utilizar grip de raqueta de tenis. En las tiendas de deportes suelen tener, y están diseñados para agarrar bien y no moverse mucho, cuestan poco, y los suelen tener en variedad de colores.

Yo utilicé dos tiras de color gris:


En general es bastante fácil de colocar. Una de las puntas tiene pegamento, de modo que la puedes pegar directamente en el tubo e ir enrrollándola. En mi opinión queda mucho más bonito si al ir dando vueltas con el grip vamos solapando, además de que así el grip se agarra a si mismo, y se mueve menos.
Intentad también que esto quede bien puesto, tensando el grip a medida que lo colocais.

Para colocar el grip en la sección central, lo primero es marcar el centro, para tener una referencia de hasta dónde tiene que llegar el grip.
Empezad a colocar el grip desde un extremo hacia el centro. Así las vueltas solaparán hacia fuera, y os molestarán menos cuando esteis utilizando el bastón. Cuando hice el bastón de madera para practicar no tuve eso en cuenta, y se nota.
No empeceis justo en el borde del tubo, si no un poquito más abajo, para poder ponerle la cinta que trae el grip y fijarlo bien a la barra.
Tampoco es necesario que llegueis al centro con el grip. Yo dejé más o menos un centímetro de separación por cada lado, para poder pegar bien el grip al tubo con cinta aislante.
Al llegar al final del grip os dareis cuenta de que acaba de un modo irregular. Con un cutter, o unas tijeras, recortais para que el final quede recto. Esto está bien, por que no teneis que ajustar el grip al milímetro, si os queda un poco largo, cortais y punto.

El resultado fue este:


Como veis, solapa hacia afuera, en el centro está bien fijado con un par de vueltas de cinta aislante, y en los extremos, con la cinta que trae el propio grip.

Y solo queda marcar el centro. Yo eché mano de cinta aislante roja, pero podeis dejarlo así en negro, o buscar cualquier otra cosa. En todo caso, marcar el centro siempre es muy recomendable en un bastón de malabares, además de dar más colorido, que siempre viene bien también.


Y con esto ya queda rematado el bastón, listo para utilizarlo, solo hay que añadirle las piezas con rosca para unir todos los trozos:


Y montado tiene esta pinta:


Por supuesto, se puede adornar al gusto, pintando el tubo, utilizando papel de regalo, cinta aislante de colores, etc. También podeis utilizar otro tipo de acabado en las puntas, o cambiar el grip por cuero, o lo que os sea más cómodo.

El precio total debió de ser de unos 10€, y se monta todo en menos de una hora. Para hacer malabares me sigue gustando más mi bastón de aluminio (más rígido y más pesado), pero las ventajas de un bastón desmontable son demasiadas como para no querer uno.

Y una última foto para que veais que no tiene nada que envidiar a mis otros bastones:

viernes, 21 de agosto de 2009

Bolsitas de arroz para bodas

Cuatro meses sin una sola entrada.... debería darme vergüenza v_v

Bueno, voy a aprovechar que acabamos de improvisar un inventillo, y que nos acordamos de sacarle fotos.

La cuestión es que mañana nos vamos de boda, y al menos aquí es costumbre tirar arroz a los novios cuando salen de la iglesia. Los que hayais ido a bodas sabreis que es una molestia estar esperando fuera con el arroz en las manos mientras el fotógrafo entretiene a los novios para sacarles unas cuantas fotos más. En general, o cargas con toda la bolsa de un kilo de arroz, con lo que te acabas cansando, o coges un puñado de arroz, que luego se te pegan a las manos con el sudor, y aún por encima no te llega a nada.

La solución fácil y elegante es hacer unas bolsitas con arroz dentro, y repartirlas entre los invitados. El caso es que no sabemos si van a hacer eso mañana, así que decidimos prepararnos nosotros mismos unas bolsitas la mar de monas, y muy baratas, con ingredientes que se pueden encontrar sin problema.

Pongámonos manos a la obra.

Para hacer las bolsitas necesitaremos:

Arroz. En algunos sitios se usan lentejas, o también pétalos de rosa. Poned lo que mejor cuadre, o lo que mejor os parezca.


Hilo de colorines. En nuestro caso son hilos para hacer pulseritas, que son de colores muy vivos, pero valdría cualquier tipo de hilo, o de cinta.



Papel para tartas. Se usan para poner las tartas y los bizcochos encima, y que queden bonitos. Básicamente son círculos de papel finito, ligeramente plastificados, que tienen los bordes recortaditos con formas. También los hay cuadrados y rectangulares. Podeis escoger el que más os guste. Como es un papel un poco plástico aguanta bastante bien.
Nosotros los compramos en una librería, así que supongo que serán bastante fáciles de encontrar en cualquier papelería. Si no podeis ir a alguna repostería, que seguro que también tienen.


Y con eso es suficiente, ya podemos empezar a hacer las bolsitas.

Primero aprovechamos los agujeritos del papel para ir pasando el hilo. Intentad dejar casi toda la parte recortada del papel por fuera del hilo, para que quede luego por fuera del nudo la mayor parte de papel "recortado" posible.
En general quedan más bonitas, e incluso son más fáciles de cerrar luego, si pasamos el hilo por muchos agujeros. En la foto pasamos el hilo por 8 agujeros. Es suficiente, pero queda más bonito si se pasan por más.


Echamos el arroz (o lo que veamos conveniente) y empezamos a apretar el hilo, cerrando la bolsa. Haced esto con calma, por que si se os engancha o si tirais muy fuerte podeis romper el papel. Mientras haceis esto podeis ir dando un poco de forma hacia fuera a los bordes, para que queden más vistosos.


Y ya por último, apretamos del todo y hacemos un lacito. Y con eso queda rematada la bolsita de arroz. Tremendamente económica, rápida y fácil de hacer, con materiales fáciles de encontrar, y la mar de vistosa.

lunes, 20 de abril de 2009

El diseño de los Euros

Hace ya algo que no actualizo el blog... pensaba hacerlo en breve con un "posicionómetro", pero el invento salió mal y tengo que pensarme de nuevo el diseño.... mientras, para que no esté esto tan parado, vamos a poner un post sobre curiosidades.



Hace ya años que llevamos Euros en nuestras carteras, pero quizás por ser un objeto tan cotidiano, se nos escapan cantidad de detalles simpáticos de estas monedas europeas.

Ya todo el mundo sabe que los euros tienen una cara, que cambia en cada país (o incluso dentro del mismo país... han pasado por mis manos monedas de 2€ con una imagen de Don Quijote), y una cruz, donde está el número, que es igual para todos los paises.
Cada país escoge los dibujos de sus monedas, y hay cosas de lo más variopintas.

Sin embargo, el diseño general de las monedas no se cambia, de modo que visto por la cruz, un euro italiano no se diferencia de uno español o portugués.

Precisamente esas características comunes son las que hacen a los euros tan interesantes, puesto que están diseñados para que sea difícil confundirlos, y puedan ser utilizados por invidentes sin ningún tipo de problema, y ninguna moneda tiene dos formas, tamaños o pesos distintos para el mismo valor (cosa que sí que pasaba antes con las pesetas)

Para empezar, las monedas pesan más cuanto más valor tienen. La moneda de 5 céntimos y la de 20 céntimos tienen un diámetro similar, pero la de 20 pesa más.
Además están hechas de distintos materiales, de modo que con un solo vistazo podemos ver si una moneda es calderilla (1, 2 o 5 céntimos) o si es una moneda de 1 o 2 euros. Una persona con algún tipo de deficiencia visual puede que no distinga el número, pero verá claramente los colores.
Dentro de cada material, las monedas están ordenadas por tamaño, siendo las más grandes las de más valor.

Pero lo que realmente diferencia a las monedas sin necesidad de verlas siquiera es su canto. Las monedas que podrían confundirse por su peso o su diámetro tienen un canto distinto.
Por ejemplo, las monedas de 1 y 5 céntimos tienen el canto liso. Como la diferencia de tamaño entre una y otra es tan grande, es muy difícil confundirse entre esas dos, pero podríamos confundirlas con las monedas de 2 céntimos, excepto por que esas tienen un surco que recorre todo el canto.
Las monedas de 10 y de 50 céntimos, tienen una serie de resaltes hacia fuera a lo largo del canto. Por su parte, las monedas de 20 céntimos tienen 7 resaltes hacia adentro. Son unos cantos perfectamente diferenciables con tan solo pasar el dedo.
Las monedas de 1 euro tienen el canto rugoso y liso, a intervalos regulares, mientras que las de 2 euros tienen el canto rugoso con grabados.


Y bueno, aquí lo dejo por hoy. Ahora ya podreis identificar las monedas del bolsillo sin necesidad de sacarlas del mismo.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Pantallas Táctiles Multipunto (Plano láser)

Ya os comenté hace un tiempillo alguna cosa sobre las Pantallas Multitáctiles, y ya di alguna idea de cómo montarse una en casa en plan baratillo.

Hoy vamos a ver uno de los métodos para conseguir puntos de luz justo donde ponemos los dedos.

La idea en este caso es crear un plano de luz con un láser. Quizás conozcais alguno de estos niveles, que tienen un láser para ayudar. Lo que hacen es dibujar una línea en la pared. El caso es que si algo se interpone entre la línea y la pared, también queda iluminado. Seguro que habeis visto cantidad de veces ese efecto en películas futuristas, cuando usan algún tipo de escáner para comprobar cosas.

Bueno, pues para hacer pruebas me conseguí un láser rojo con una lente que dibuja una línea (en vez del típico punto)

Si el dedo no corta el plano de luz, no se ilumina:


Pero si toca el plano de luz....



La idea es fácil de entender, ahora solo queda preparar una superficie sobre la que tocar, y crear un plano de luz justo encima, de modo que al tocar la superficie, los dedos queden iluminados.

Esta fue la superficie que improvisé:


Es una lámina de acetato apoyada en el escritorio por un lado, y en una pila de cajas y libros por el otro.
Puse unas marcas para delimitar la superficie en la que se podía tocar, llegaba el láser, y se veía en la webcam.

El laser lo coloqué en una esquina.


Y con ayuda de una silla y una camiseta, ajusté más o menos el plano de luz justo encima de la superficie.


Por último coloqué la WebCam en el suelo, apuntando hacia arriba.



Una vez montado todo este tinglado, apagué las luces e hice algunas pruebas con tBeta, que es la librería encargada de filtrar las imágenes, sacar de ahí los puntos iluminados, y convertirlos a coordenadas.
Esta es la pinta que tenía tBeta mientras hacía las pruebas:

video

En el cuadradito superior izquierdo aparece la imagen de la webcam, y en el superior derecho, la imagen una vez filtrada. Se puede ver cómo detecta los puntos claros sobre el fondo oscuro, y como saca coordenadas de ellos.

Una cosa que también se puede ver en el video, es que los planos de luz tienen un gran defecto, y es que los dedos hacen sombra, de modo que detrás de cada dedo hay un espacio en sombra donde no se detectan más pulsaciones. Esto se soluciona facilmente utilizando tres o cuatro láseres, y no solo uno como hice yo. Además, al utilizar varios láseres, se consigue que cada dedo aparezca como un punto gordo (o como un aro) y no como una luna. Se puede ver que en ocasiones no detecta bien las pulsaciones, por que la "luna" es muy fina. Con varios láseres este problema se solucionaría.


El paso siguiente es pensar. "Bien, ya puedo meter los dedos aquí y me reconoce las pulsaciones ¿Cómo hago ahora para que además esto sea una pantalla?". La solución es utilizar un proyector. Como de momento no tengo uno, no puedo hacer pruebas en ese aspecto, pero si puedo avanzaros el siguiente problema:
¿Y si en la imagen proyectada hay puntos rojos? ¿Los reconocerá como pulsaciones?
La respuesta es sí, los reconocería como pulsaciones, y el resultado sería horroroso, es más, la luz del proyector podría borrar completamente la luz de los láseres.
La solución a esto es utilizar láseres de un color no visible, en este caso infrarrojos, y poner en la cámara un filtro que solo deje pasar ese espectro de frecuencias (este filtro puede ser un carrete velado, por ejemplo).

Así que al final la idea es que tenemos un láser que crea un plano de luz infrarroja justo por encima de la pantalla, donde estamos proyectando la imagen, y por debajo, la webcam, que lleva un filtro que bloquea la luz visible, con lo que no es capaz de grabar nada de lo que se proyecta en la pantalla, pero sí la luz infrarroja de los láseres.


Aún hay dos soluciones más que se utilizan para hacer pantallas multipunto con webcams, pero esas las veremos otro día.

viernes, 6 de febrero de 2009

Preparar cómics para leer en e-Books

Ya comenté hace unos posts que tengo un lector de libros electrónico, y por si no lo sabeis ya, soy muy aficcionado a los mangas (cómic japonés). Así que no es de extrañar que me interesase pasar unos cuantos de esos cómics a formato electrónico para poder verlos en mi aparatejo.

Después de unos cuantos intentos, conseguí un resultado bastante bueno, y que no requiere demasiada interacción por mi parte (Un manga normal tiene sobre 180 páginas, y dependiendo de la serie, puede constar de 15 tomos, que son un total de 2700 imágenes. Si hay que hacer algo una por una, nos dan las uvas, así que la idea es automatizar todo lo que se pueda)

Lo primero que necesitamos son las imágenes de los cómics escaneados. Podemos escanearlos nosotros mismos, aunque sea un trabajón.... podemos utilizar aparatos diseñados para escanear libros, como este, o podemos crear un aparato que escanee automáticamente como este otro, que me encanta.
O si no queremos escanear, podemos buscar en internet a ver si alguien ya ha escaneado los cómics por nosotros.
En el caso de los mangas, es normal que se escaneen en japonés y luego se traduzcan, por que muchos no llegan a salir de Japón.
Para hacer el tutorial me descargué el primer tomo de Aria de la web de MangaFox.

Para descargar cómics de este tipo de webs podeis utilizar programas como el HTTrack que descargan páginas web enteras, o podeis modificar el script para descargar webcómics, que fue lo que hice yo en este caso.

Y ahora que ya tenemos un montón de imágenes de las páginas escaneadas, ya podemos empezar a transformarlas para que se vean perfectas en nuestro eBook Reader.

Para eso yo utilizo xnView. Es un visor de imágenes gratuito con muchas funcionalidades interesantes.


Entre las características más interesantes de este programa (además de ser gratis y muy configurable) están el Renombrado por lotes y la Conversión por lotes. Si teneis que cambiarle el nombre a muchas imágenes a la vez, el renombrado por lotes es ideal.

En mi caso los nombres de las imágenes ya eran bastante buenos, así que los dejé como estaban, y me fui directamente a lo importante. Seleccioné todas las imágenes (ctrl-a), pulsé sobre una con el botón derecho, y elegí Conversión por lotes.



Esta es la ventana que aparece. En la parte de arriba aparecen todos los archivos que hemos seleccionado. Podemos añadir o quitar algunos si queremos. Yo en general prefiero seleccionarlos en el explorador del xnView, que veo las miniaturas, y no tocarle ahí que solo veo los nombres.

Para no confundirme y no tener varias veces los mismos archivos, unos convertidos y otros no, marco las casillas de "Usar ruta original (como salida)" y "Borrar original". Así directamente me substituye los archivos originales por archivos transformados en JPEG.


Al darle al botón de Opciones de JPEG nos sale esta ventana. En general desmarco todas las casillas de Mantener datos, ya que una imagen con datos de escaneo o de fotografía digital ocupa un poco más, y como son muchas imágenes son muchos pocos. Si no me equivoco al convertir a PDF se perderían estos datos de todos modos, pero por si acaso yo ya se los quito en este paso.
Una calidad de 70 es más que suficiente para ver los cómics en el eBook, y reduce bastante el tamaño de los ficheros. De todos modos, la mayoría de las webs que ofrecen cómics para leer online comprimen aún más las imágenes.

Ahora vamos a la pestaña realmente interesante de las conversiones por lotes, la pestaña de Transformaciones.
En ella podemos escoger qué transformaciones se aplicarán a cada una de las imágenes.
La primera es convertir la imagen a escala de grises. Los aparatos actuales solo pueden mostrar tonos de gris (y no muchos), así que no vale la pena guardar datos de color


Lo siguiente es cambiar el tamaño de la imagen, para que el eBook no tenga que escalar la imagen, cosa que hace relativamente mal, y que además lleva tiempo y gasta batería.
Después de varias pruebas decidí que el tamaño ideal eran 800x1140 píxeles, para ver los cómics con el modo apaisado, viendo cada vez la mitad de una página.
La pantalla del V3 es de 800x600 píxeles. Echando cuentas rápidas, tenemos que si vemos la mitad de una página, una página completa tendría 800x1200 píxeles, pero como hay una zona en el medio de solape, la cosa se queda en 1140 píxeles de alto.
Es importante marcar las casillas de Mantener proporción y Seguir Orientación.

Mantener proporción cambia el tamaño de la imagen pero sin estirarla. Si vuestro cómic tiene un formato de hoja más o menos cuadrada, y no manteneis la proporción, la transformación os estiraría la imagen, deformándola terriblemente.
Si la imagen es más alta que ancha, os reducirá la altura a 1140 píxeles, y la anchura proporcionalmente (será menor que 800 píxeles, por supuesto)
Si la imagen es más ancha que alta, os reducirá la anchura a 800 píxeles, y la altura proporcionalmente.

Seguir orientación sirve para que al transformar tenga en cuenta las imágenes que están apaisadas.

Lo siguiente es rellenar para que las imágenes tengan exactamente el tamaño adecuado.

El cambio de tamaño nos pudo haber dejado imágenes de 740x1140, o de 800x1050. Nos interesa que sean exactamente de 800x1140, así que rellenamos cambiando el tamaño de lienzo.
En esta ocasión tenemos que desmarcar la casilla de Mantener proporción. Eso sí, la casilla de Seguir orientación sí que debe seguir marcada.

Una vez que hayais probado las transformaciones y veais que funcionan bien, podeis guardar el guión para no tener que configurar todo esto de cada vez.

Una vez terminado todo esto, pulsamos Proceder y esperamos a que termine.


Una vez terminado este proceso, tendremos las imágenes con el formato ideal para el eBook.

Ahora necesitamos algo que meta todos esos JPEGs dentro de un PDF.
A mi lo que me resulta más cómodo son las impresoras PDF. Son unos programillas que cuando los instalas, te meten una impresora nueva en el ordenador. Funciona como una impresora normal (excepto por que no existe realmente), y puedes utilizarla desde cualquier programa. Cuando envias a imprimir algo simplemente lo convierte en PDF, ya sea texto, imágenes, planos, etc.
El PDF Creator es gratuito, funciona bastante bien y se puede poner en castellano. Es muy pero que muy recomendable.
Estuve haciendo pruebas con él y con algún otro, y al final, el único con el que puedo configurar cuánto se comprimen los JPGs dentro de los PDFs es el PDF Factory.
Con el PDF Creator se consiguen unos PDFs perfectos, pero aunque le configuré para máxima compresión JPEG, los PDFs finales siguen ocupando casi 3 veces más que los del PDF Factory.

Así que lo primero es instalar el PDF Factory y configurar la compresión de los JPEGs


Con 60-70 me quedan unos archivos de entre 20 y 30 MBs, lo cual está muy bien.

Una vez configurado esto, ya podemos ir de nuevo al xnView e imprimir todas las imágenes del tomo. Seleccionamos todas (ctrl-a) y las imprimimos (ctrl-p).

Nos aparece esta ventana, donde configuramos la disposición de las imágenes en la página. En esta pestaña tenemos que asegurarnos de que está marcada la casilla de "Rotar la imagen autoáticamente", para que nos convierta correctamente las imágenes apaisadas, y poner todos los márgenes a cero. Tenemos una pantalla limitada, y es preferible aprovecharla toda.


La otra pestaña importante es la de Impresora. Aquí seleccionamos la impresora que vamos a utilizar (PDF Factory Pro en mi caso).
No os olvideis de configurar la impresora, sobre todo para cambiar el tamaño de papel.
Después de medir y calcular, decidí crear un tamaño de papel personalizado, de 122x174 milímetros. Si no quereis liaros con esto, utilizad el tamaño de papel ISO B6, que es de 125x175 milímetros.
Si os confundís con el tamaño de papel no pasa nada, por que el eBook cuando utilizas el zoom pasa del tamaño de papel y se centra en el contenido, pero siempre viene bien tenerlo bien seleccionado.

Una vez listo esto, le damos a imprimir, y esperamos.

Nos saldrá una ventanita como esta:


En esta ventana podemos ver el resultado, configurar valores para el título, autor, capítulos, etc. Y por supuesto, tenemos el botón de guardar, que nos guardará ya la versión definitiva en PDF.
Al final el tomo convertido a PDF ocupa 22.6 MBs, que es un tamaño bastante aceptable (teniendo en cuenta que las tarjetas SD de 2 GBs se pueden comprar por unos 5 Euros, puedes comprar SDs para una colección bastante grande por un precio muy asequible)

Y bueno, ya para terminar, una fotografía del resultado, con el original para comparar (Sí, ya sé que el PDF está en inglés y el cómic en castellano, pero es lo que tiene bajarse las imágenes de internet, que está la mayoría en inglés)


A mi este sistema me resultó tremendamente útil. Ya tengo unos 3 GBs de PDFs de cómics, y aún me quedan cómics por transformar. Como la mayoría de los pasos se pueden hacer con muchas imágenes a la vez, no necesita demasiada supervisión, y los resultados son bastante buenos.
Espero que os sirva y le podais sacar partido, si teneis dudas o algo no está bien explicado, utilizad los comentarios.