miércoles 7 de octubre de 2009

Decoraciones para Halloween

Bueno, se acerca de nuevo esa época del año en la que a la gente le gusta hacer fiestas con temática siniestra, y adornar la casa con fantasmas, monstruos, murciélagos, etc.

En otros posts ya expliqué cómo hicimos algunos de los adornos para nuestra fiesta de Jallo Ven (Lo siento si no lo entendéis, es un juego de palabras en gallego), como la lámpara candelabro, la farola, las lápidas de poliestireno que preparamos con el cortador de hilo caliente y los gorros de pirata y bruja.
Pero en todo este tiempo hemos hecho más adornos, de los que no sacamos fotos mientras los preparábamos, y que no han tenido tutorial propio. En este post voy a poner fotos de unos cuantos, y voy a explicar brevemente cómo se hacen, para que podáis aprovechar las ideas para decorar vuestras fiestas.




Esta caja con dientes es muy resultona... ideal para poner las gominolas dentro, y asustar a la gente cuando vayan a coger una.
Para hacerla solo necesitamos una caja (esta era una caja de bombones que previamente nos habíamos comido), cartunilas, pegamento, y un rotulador por si queremos pintarle algún detalle.
Los dientes son unas tiras de cartulina recortadas haciendo picos. Los ojos también son una cartulina recortada, y después pintada con rotulador. Las cejas son también unos recortes de cartulina. Para que quedasen "flotando" las pegamos a unos trozos de vaso de plástico transparente, de modo que casi no se ve la unión y realmente parece que flotan.
El resultado es una caja muy fácil de hacer, y con muy mala leche.




El grajo también se hace con cartulina y pegamento, y también es tremendamente fácil de hacer.
Se coge un trozo de cartulina negra y se dobla a la mitad. Una vez doblada, recortamos la forma del grajo, pero sin terminar el pico (lo acabamos redondeado).
En cartulina de otro color preparamos unos circulitos para los ojos, y unos triángulos para el pico. Pegamos los ojos en su lugar, y doblamos los triángulos del pico, y los pegamos por las puntas (por donde quedaría la comisura de los labios) Lo que queda es un pico abierto, que se cierra a medida que tiramos de los lados hacia afuera (No es necesario complicarse tanto, pero el efecto queda muy chulo).
Por último pegamos el pico al grajo, y lo colgamos del techo.





Este esqueleto lleva tiempo, y un montón de cartulina, pero es bastante sencillo.
La idea es fácil. Se dibuja cada uno de los "huesos" en una cartulina, y después se recortan. Una vez recortados todos los huesos, se unen unos a otros con pasadores de los que se venden en las librerías para unir varias hojas agujereadas. Y listo, a esperar a que la gente ponga el esqueleto en posiciones raras..... que lo harán.



La brujita la dibujó Luisa en una cartulina, la pintó, y después la recortó. La novedad es que el brazo lo hizo aparte, y lo colocó con un pasador. Eso significa que ese brazo puede moverse, así que aprovechó para atarle un cordel en el hombro, y otro en la mano, del que cuelga una araña. Al tirar del cordel, levanta el brazo con la araña. Es muy simple y entretenido.

La araña está hecha con un pompón de lana para el cuerpo, y limpiapipas negros para las patas. Los limpiapipas son unos alambres peludos que se pueden conseguir en cualquier estanco (aunque en los estancos muchas veces no tienen colorines), o en tiendas de manualidades. En los estancos suelen salir más baratos que en las tiendas de manualidades, pero tienen mucha menos variedad de colores.





La calavera-plato es un adorno muy sencillote, que se hace con cartulina pintada con rotulador, y un poco de cinta adhesiva para pegarlo todo al plato. El sistema es tremendamente sencillo, pero como veréis da muchas posibilidades, y permite picotear en unos platos con estilo.

El lagarto, también hecho con distintas cartulinas y pegado después a un plato.


La seta lleva un poco más allá el tema de los platos adornados. Para empezar, llevan un tallo, que es un vaso grande de plástico dado la vuelta, y envuelto en un folio.
Para hacer el sombrero de la seta, se recorta un aro (un círculo grande con un círculo más pequeño recortado dentro.
El hueco pequeño tiene que ser más pequeño que el plato donde vayáis a ponerla seta.
Para darle la curvatura a la seta, haced cortes desde fuera hacia el centro, doblad hacia abajo hasta que tenga la curva que queréis, y pegáis las dos solapas, o las grapáis, lo que os sea más cómodo. Hay que hacer unos cuantos cortes para que quede bien la cosa.
Para terminar, recortáis unos cuantos círculos blancos y los pegáis en el sombrero.
El montaje final... ponéis el plato sobre el tallo, os recomiendo pegarlo para que no se mueva (un poco de cinta adhesiva o blue tac suele ser suficiente) y sobre el plato apoyáis el sombrero (que como tiene un agujero más pequeño no se caerá. Nosotros no pegamos el sombrero al plato, y aguantó bastante bien, así que supongo que no hace mucha falta.





Para las ventanas preparamos estas "vidrieras". El método de fabricación es muy sencillo, y solo hace falta cartulina negra, papel de seda de colores, y algo con lo que cortar la cartulina (yo utilizo un cutter, aunque unas tijeras valdrían perfectamente.
Lo primero es coger la cartulina negra y dibujar un diseño. Puede ser algo tan sencillo como los murciélagos, o algo tan complicado como el castillo con un cementerio al lado, murciélagos volando y unos fantasmas en la parte de arriba.
A la hora de dibujar hay que tener en cuenta que luego vais a tener que recortarlo, así que si no se os dan bien las tijeras, no os paséis con los dibujos. Además, recordad que si hacéis muchos huecos, puede que os quede algún trozo en el aire (si recortáis letras, os quedará en el aire el agujero de la O, por ejemplo). Si a alguien le interesan este tipo de dibujos que puedes recortar sin que se te caigan las piezas del medio, no tiene más que buscar "stencil" en google para hacerse una idea.

Una vez recortada la cartulina, empezamos a adornar los huecos con papel de seda. Se recortan trozos de papel de seda lo suficientemente grandes para tapar los huecos, y se pegan por la parte de atrás de la cartulina. En general la parte de atrás queda bastante fea, por que sobresale papel de seda por todos lados, y no se ve bien el dibujo, pero queda por detrás, y por la parte de delante se ve perfecto.
Para hacer las nubes, lo que hicimos fue rasgar con las manos tiras de papel de seda, y las pegamos con pegamento de barra sobre el trozo grande de papel de seda que hace el color de fondo. Una vez seco, se pega todo a la cartulina.





Y b ueno, no hay cosa que ambiente más una fiesta de Halloween (al menos no la hay en Galicia) que una buena Queimada.
Todo a oscuras, excepto la propia queimada. Y mientras una persona remueve, otra lee el Conjuro (parte indispensable de una queimada).

Para quien quiera saber más sobre las Queimadas, podeis consultar la wikipedia.


¡Sapos, Coruxas, Meigas e Bruxas!

jueves 3 de septiembre de 2009

Bastón de malabares desmontable

Esto era algo que ya llevaba bastante tiempo queriendo hacer. Desde que me compré mi bastón de aluminio y me empecé a aficcionar a él siempre me encuentro con el mismo problema ¿Cómo me lo llevo a cualquier lado?
Me gusta llevarme algunos aparatos de malabares cuando vamos a la playa o similares. Siempre es divertido malabarear un poco, y dejar que la gente que no sabe pruebe a hacer algunas cosas (hay trucos muy fáciles), pero el bastón siempre quedaba descartado. Para empezar, la gente te mira muy mal si vas por la calle con una barra de aluminio de metro y medio, y además de que es un engorro llevarla, cuesta meterla dentro de un coche.

Buscando por internet cómo fabricarme un bastón desmontable, me encontré con soluciones que no me gustaban nada, y que necesitaban tener acceso a unos grandes almacenes de materiales de construcción. Como no tengo uno lo suficientemente cerca como para ir a ver qué tienen y decidir qué materiales me convienen y todo eso, preferí buscar otras soluciones.

Y resulta que hace unos días, en un todo a 100 me encontré un par de remos que costaban 6 euros.


Visto así no impresiona mucho, pero resulta que son remos desmontables.


Cada remo tiene dos tubos que se unen con una pieza que tiene rosca por ambos lados. Después uno de los extremos tiene un tapón, y el otro otra rosca para la pala.

Tras comprobar que la rosca de la pala es igual que la rosca de la pieza de unión me lo llevé para casa para hacerme un bastón que se pudiese desmontar en tres partes, utilizando los dos extremos de los remos (los que tienen tapa), uno de los tubos con rosca por ambos lados, y las dos piezas de unión.


Tiene prácticamente el mismo tamaño que los otros bastones que tengo en casa, y el trozo del medio tiene un tamaño bastante bueno para ser la zona de agarre.

Así que me dediqué a convertir ese tubo desmontable en un bastón de malabares.

Lo primero fue conseguir una cámara de bicicleta. Es facilísimo conseguirlas en talleres de bicis, por que las cambian por los pinchazos, y las guardan para tirarlas en un contenedor especial cuando tienen muchas, y por lo general te las dan gratis.
Si no, siempre os queda la opción de comprar una nueva. Cuestan unos pocos euros, con lo que no es un gran desembolso.
También podeis utilizar otro material que os guste, al fin y al cabo, es para dar peso y proteger las puntas.

Yo corté la cámara de rueda de bici en dos trozos iguales, y luego corté cada uno de esos trozos longitudinalmente. Así conseguí dos tiras de goma de más o menos un metro de largo y unos nueve centímetros de ancho.

Resulta que la cámara que utilicé, por dentro llevaba una especie de polvillo, que si no me equivoco le echan para que no se pegue a si misma. Como a mi me interesaba que se agarrase bien, y además estas cosas suelen manchar de negro las manos al trabajar con ellas, decidí lavarla un poco antes. Con algo de agua y lavavajillas dejé las tiras limpias en un momentito. Esto también vino bien para que la cinta aislante pegase bien sobre la goma.

Una vez preparado el material fijé uno de los extremos en el tubo con cinta aislante, y empecé a enrrollar. Soy de la opinión de que es mejor que no quede flojo, por que luego se te suelta o se te mueve, y eso no es nada recomendable, así que intenté enrrollar con la tira de goma tensa, y sin dejar dobleces ni holguras.
Cuando se me acabó la tira la fijé con unos trozos de cinta aislante. El resultado fue este:


A mi me llegó con una única cámara de bicicleta, pero si quereis darle más peso podeis ponerle más. Intentad que queden parecidos, por que si utilizais una cámara más gorda o más larga en uno de los lados, fastidiareis el equilibrio del bastón.

Terminado esto, toca empezar con el trozo central. Para conseguir un buen agarre, y que sea cómodo yo suelo utilizar grip de raqueta de tenis. En las tiendas de deportes suelen tener, y están diseñados para agarrar bien y no moverse mucho, cuestan poco, y los suelen tener en variedad de colores.

Yo utilicé dos tiras de color gris:


En general es bastante fácil de colocar. Una de las puntas tiene pegamento, de modo que la puedes pegar directamente en el tubo e ir enrrollándola. En mi opinión queda mucho más bonito si al ir dando vueltas con el grip vamos solapando, además de que así el grip se agarra a si mismo, y se mueve menos.
Intentad también que esto quede bien puesto, tensando el grip a medida que lo colocais.

Para colocar el grip en la sección central, lo primero es marcar el centro, para tener una referencia de hasta dónde tiene que llegar el grip.
Empezad a colocar el grip desde un extremo hacia el centro. Así las vueltas solaparán hacia fuera, y os molestarán menos cuando esteis utilizando el bastón. Cuando hice el bastón de madera para practicar no tuve eso en cuenta, y se nota.
No empeceis justo en el borde del tubo, si no un poquito más abajo, para poder ponerle la cinta que trae el grip y fijarlo bien a la barra.
Tampoco es necesario que llegueis al centro con el grip. Yo dejé más o menos un centímetro de separación por cada lado, para poder pegar bien el grip al tubo con cinta aislante.
Al llegar al final del grip os dareis cuenta de que acaba de un modo irregular. Con un cutter, o unas tijeras, recortais para que el final quede recto. Esto está bien, por que no teneis que ajustar el grip al milímetro, si os queda un poco largo, cortais y punto.

El resultado fue este:


Como veis, solapa hacia afuera, en el centro está bien fijado con un par de vueltas de cinta aislante, y en los extremos, con la cinta que trae el propio grip.

Y solo queda marcar el centro. Yo eché mano de cinta aislante roja, pero podeis dejarlo así en negro, o buscar cualquier otra cosa. En todo caso, marcar el centro siempre es muy recomendable en un bastón de malabares, además de dar más colorido, que siempre viene bien también.


Y con esto ya queda rematado el bastón, listo para utilizarlo, solo hay que añadirle las piezas con rosca para unir todos los trozos:


Y montado tiene esta pinta:


Por supuesto, se puede adornar al gusto, pintando el tubo, utilizando papel de regalo, cinta aislante de colores, etc. También podeis utilizar otro tipo de acabado en las puntas, o cambiar el grip por cuero, o lo que os sea más cómodo.

El precio total debió de ser de unos 10€, y se monta todo en menos de una hora. Para hacer malabares me sigue gustando más mi bastón de aluminio (más rígido y más pesado), pero las ventajas de un bastón desmontable son demasiadas como para no querer uno.

Y una última foto para que veais que no tiene nada que envidiar a mis otros bastones:

viernes 21 de agosto de 2009

Bolsitas de arroz para bodas

Cuatro meses sin una sola entrada.... debería darme vergüenza v_v

Bueno, voy a aprovechar que acabamos de improvisar un inventillo, y que nos acordamos de sacarle fotos.

La cuestión es que mañana nos vamos de boda, y al menos aquí es costumbre tirar arroz a los novios cuando salen de la iglesia. Los que hayais ido a bodas sabreis que es una molestia estar esperando fuera con el arroz en las manos mientras el fotógrafo entretiene a los novios para sacarles unas cuantas fotos más. En general, o cargas con toda la bolsa de un kilo de arroz, con lo que te acabas cansando, o coges un puñado de arroz, que luego se te pegan a las manos con el sudor, y aún por encima no te llega a nada.

La solución fácil y elegante es hacer unas bolsitas con arroz dentro, y repartirlas entre los invitados. El caso es que no sabemos si van a hacer eso mañana, así que decidimos prepararnos nosotros mismos unas bolsitas la mar de monas, y muy baratas, con ingredientes que se pueden encontrar sin problema.

Pongámonos manos a la obra.

Para hacer las bolsitas necesitaremos:

Arroz. En algunos sitios se usan lentejas, o también pétalos de rosa. Poned lo que mejor cuadre, o lo que mejor os parezca.


Hilo de colorines. En nuestro caso son hilos para hacer pulseritas, que son de colores muy vivos, pero valdría cualquier tipo de hilo, o de cinta.



Papel para tartas. Se usan para poner las tartas y los bizcochos encima, y que queden bonitos. Básicamente son círculos de papel finito, ligeramente plastificados, que tienen los bordes recortaditos con formas. También los hay cuadrados y rectangulares. Podeis escoger el que más os guste. Como es un papel un poco plástico aguanta bastante bien.
Nosotros los compramos en una librería, así que supongo que serán bastante fáciles de encontrar en cualquier papelería. Si no podeis ir a alguna repostería, que seguro que también tienen.


Y con eso es suficiente, ya podemos empezar a hacer las bolsitas.

Primero aprovechamos los agujeritos del papel para ir pasando el hilo. Intentad dejar casi toda la parte recortada del papel por fuera del hilo, para que quede luego por fuera del nudo la mayor parte de papel "recortado" posible.
En general quedan más bonitas, e incluso son más fáciles de cerrar luego, si pasamos el hilo por muchos agujeros. En la foto pasamos el hilo por 8 agujeros. Es suficiente, pero queda más bonito si se pasan por más.


Echamos el arroz (o lo que veamos conveniente) y empezamos a apretar el hilo, cerrando la bolsa. Haced esto con calma, por que si se os engancha o si tirais muy fuerte podeis romper el papel. Mientras haceis esto podeis ir dando un poco de forma hacia fuera a los bordes, para que queden más vistosos.


Y ya por último, apretamos del todo y hacemos un lacito. Y con eso queda rematada la bolsita de arroz. Tremendamente económica, rápida y fácil de hacer, con materiales fáciles de encontrar, y la mar de vistosa.

lunes 20 de abril de 2009

El diseño de los Euros

Hace ya algo que no actualizo el blog... pensaba hacerlo en breve con un "posicionómetro", pero el invento salió mal y tengo que pensarme de nuevo el diseño.... mientras, para que no esté esto tan parado, vamos a poner un post sobre curiosidades.



Hace ya años que llevamos Euros en nuestras carteras, pero quizás por ser un objeto tan cotidiano, se nos escapan cantidad de detalles simpáticos de estas monedas europeas.

Ya todo el mundo sabe que los euros tienen una cara, que cambia en cada país (o incluso dentro del mismo país... han pasado por mis manos monedas de 2€ con una imagen de Don Quijote), y una cruz, donde está el número, que es igual para todos los paises.
Cada país escoge los dibujos de sus monedas, y hay cosas de lo más variopintas.

Sin embargo, el diseño general de las monedas no se cambia, de modo que visto por la cruz, un euro italiano no se diferencia de uno español o portugués.

Precisamente esas características comunes son las que hacen a los euros tan interesantes, puesto que están diseñados para que sea difícil confundirlos, y puedan ser utilizados por invidentes sin ningún tipo de problema, y ninguna moneda tiene dos formas, tamaños o pesos distintos para el mismo valor (cosa que sí que pasaba antes con las pesetas)

Para empezar, las monedas pesan más cuanto más valor tienen. La moneda de 5 céntimos y la de 20 céntimos tienen un diámetro similar, pero la de 20 pesa más.
Además están hechas de distintos materiales, de modo que con un solo vistazo podemos ver si una moneda es calderilla (1, 2 o 5 céntimos) o si es una moneda de 1 o 2 euros. Una persona con algún tipo de deficiencia visual puede que no distinga el número, pero verá claramente los colores.
Dentro de cada material, las monedas están ordenadas por tamaño, siendo las más grandes las de más valor.

Pero lo que realmente diferencia a las monedas sin necesidad de verlas siquiera es su canto. Las monedas que podrían confundirse por su peso o su diámetro tienen un canto distinto.
Por ejemplo, las monedas de 1 y 5 céntimos tienen el canto liso. Como la diferencia de tamaño entre una y otra es tan grande, es muy difícil confundirse entre esas dos, pero podríamos confundirlas con las monedas de 2 céntimos, excepto por que esas tienen un surco que recorre todo el canto.
Las monedas de 10 y de 50 céntimos, tienen una serie de resaltes hacia fuera a lo largo del canto. Por su parte, las monedas de 20 céntimos tienen 7 resaltes hacia adentro. Son unos cantos perfectamente diferenciables con tan solo pasar el dedo.
Las monedas de 1 euro tienen el canto rugoso y liso, a intervalos regulares, mientras que las de 2 euros tienen el canto rugoso con grabados.


Y bueno, aquí lo dejo por hoy. Ahora ya podreis identificar las monedas del bolsillo sin necesidad de sacarlas del mismo.