lunes, 3 de marzo de 2008

Orejas de Gato

Hace ya bastantes años, improvisamos para carnavales un disfraz de gato, muy sencillo, y muy fácil de hacer (Además de muy cómodo de llevar).
Hicimos los complementos en 15 minutos, y me gustaron tanto, que la gente se cansó de vérmelos en carnavales.

La cuestión es que como los habíamos hecho corriendo, y además improvisando, quedaron unas orejas de gato un rato cutres, y llevaba tiempo con ideas para hacerlas mejor, y por fin, estos carnavales me hice unas nuevas, y aquí está el proceso.



Empezamos por los ingredientes y materiales. Necesitaremos:

Una lata de refresco, preferiblemente un poco sólida. Os dareis cuenta de a qué me refiero con sólida si comparais una lata de Nestea con una de CocaCola, por ejemplo. La lata de Nestea es más fina y se dobla más. Yo utilicé una de CocaCola Light al Limón que tenía por ahí tirada (En previsión de usarla para esto)

Unas tijeras fuertes, que sean capaces de cortar la lata. En realidad valen casi todas, simplemente hay que tener en cuenta para qué las queremos.

Telas, una para la parte de dentro de las orejas, lisa, y generalmente de un color claro (blanco o rosa) y otra "peluda" para la parte de atrás de las orejas. Lo ideal para esto es una tela tipo peluche o abrigo. Como no conozco ninguna tienda en la que vendan telas de este tipo en Coruña, me tuve que apañar con un trapo de cocina del todo a cien, que no queda tan bonito, pero da el pego y sirve para salir del paso.

Una diadema. Cuanto más sencilla y discreta mejor. Preferiblemente metálica y lisa. Por supuesto se puede usar otro tipo de diadema, pero si lo haceis, a lo mejor no servirá el método que explico aquí para colocar las orejas.

Pegamento. Para esto utilicé pegamento de contacto (cianocrilato) y cola blanca.


Y ahora sí, vamos con el proceso.

Lo primero que hay que hacer, es dibujar el diseño de las orejas, que será básicamente un triángulo con los lados redondeados.
Mi triángulo era así (Con medidas):



Ahora utilizamos esa plantilla para recortar 2 triángulos de chapa de la lata de refresco, pero dejando 2 patitas para poder colocarlas en la diadema.
Las orejas llevarán curvatura, así que aprovechad que las latas ya vienen curvadas para recortar los triángulos de modo que queden con la curvatura buena.
Os quedará algo así:



Ahora toca colocarlos en la diadema. La que yo encontré y me pareció perfecta fue esta:


Es fina, discreta, barata y resistente.

Ahora colocaremos las bases metálicas de las orejas en la diadema, utilizando las patitas para fijarlas.
Es posible que para colocarlas bien tengamos que recortar un poco las puntas de abajo de los triángulos. Podeis hacerlo sin miedo, por que esa parte quedará tapada por el pelo, y aunque quede un poco rara o fea, no se verá.
Así fue como las coloqué yo, doblando las patillas.

Podeis ver que las puntas de abajo del triángulo están recortadas en chaflán, para evitar pincharse la cabeza (cosa poco probable, pero que siempre es bueno tener en cuenta)

Aquí teneis un detalle más de cerca de cómo se colocan:

Las patillas se doblan sobre la diadema para fijar la chapa, buscando que el triángulo quede con cierta curvatura.

Con un poco de pegamento de cianocrilato fijé las orejas para que no se moviesen, y quedaron así:


Al ver esta imagen alguno pensará.... pero si las orejas de gato deberían ir más hacia arriba, y no tan a los lados. Es cierto, cometí ese error la primera vez que las coloqué, sin darme cuenta de que la diadema está cerrada, y al colocarla en la cabeza se abre, y las orejas ya no quedan a los lados, si no arriba.
Antes de fijar las bases con pegamento a la diadema, probárosla y moved las orejas para que estén a vuestro gusto.



Lo siguiente es la tela interior. Yo tenía por casa una sábana vieja que ya estaba para tirar, y recorté de ahí la tela interior, siguiendo también el patrón del triángulo.

Dejad tela de sobra a los lados, por que será por donde la peguemos a las bases. No dejeis sobrante en la punta de arriba ni por la parte de abajo, solo por los lados.

Ahora colocamos la tela en la parte cóncava de las orejas, doblando el trozo de los lados que sobra y pegándolo a la chapa:

No hace falta que esta parte de atrás quede bonita, da igual si queda alguna arruga, o si el pegamento mancha la tela, ya que esta parte irá tapada. Eso sí, aseguraos de que queda bien pegada.

Por delante el resultado es este:


Ahora toca hacer la parte de detrás, la que será la parte "peluda".

Para ello cogemos la otra tela, y recortamos también un par de triángulos siguiendo el patrón.


Hay que recortar la tela un poco más grande que el patrón, por que ha de sobresalir un poco, para que se vea desde la parte de adelante. No es necesario dejar tela de más en la parte de abajo, que como ya dije, no se verá una vez colocadas las orejas.

Esta parte también va pegada a la chapa, pero en este caso por la parte de atrás, y en toda su superficie. Esto significa embadurnar la parte de atrás de las orejas con pegamento, y luego poner encima el triángulo de tela.
Para la primera prueba utilicé pegamento Imedio, funcionó bien, pero me dejó un pestazo en la habitación que me duró horas, y las orejas seguían oliendo a pegamento varios días después, así que para las siguientes pruebas utilicé cola blanca, que no huele y no os dará esos problemas (aunque tardará algo más en secar)

Explicado esto, continuamos, capa de cola blanca en las orejas, yo la extendí con un trozo de papel para que llegase bien a todas las esquinas y quedase más o menos homogénea.


Y una vez puesto el pegamento, solo queda colocar el triángulo de tela y apretarlo un poco para asegurarnos de que se pega en toda su superficie.
Como lo hemos recortado un poco más grande, sobresaldrá por los lados y por arriba. Tenemos que asegurarnos que se pega bien en las esquinas, por que si no queda bien pegado, puede llegar a soltarse, o simplemente quedar feo.

El resultado final es este:




Como utilicé un paño de cocina, las orejas quedaron a rayas. Una vez colocadas nadie se fija, pero si quereis que queden mejor, simplemente buscad una tela más adecuada.

Por último, podeis hacer unos complementos más, que no creo que necesiten mucha explicación.
Aprovechando el resto del trapo hice una cola, y con un cascabel y un poco de cinta, un collar.


El resultado son unos complementos de Gato, fáciles de hacer, cómodos de usar, baratos y muy simpáticos.