sábado, 1 de diciembre de 2007

Materiales con memoria

Resulta sorprendente pensar que algunos materiales pueden recobrar su forma original —tras haber sido procesados de alguna forma— cuando se exponen a altas temperaturas. Ocurre esto con los cacharros de yogur, que son moldeados por calentamiento a partir de una plancha totalmente plana; un pistón caliente presiona dicha plancha, deformándola, para así darle forma al vaso que contendrá el producto.

Lo que aquí se presenta es un experimento fácilmente realizable en casa, mediante el cual se puede observar cómo el plástico del vaso recuperará (en parte) su forma original. Se necesita únicamente un yogur (iogur da Galiza, preferíbelmente), un cazo con agua y un hornillo. El procedimiento no podría ser más sencillo:


  1. Comer el yogur.

  2. Introducir el cacharro vacío del yogur en el cazo con agua, procurando que esté sumergido lo más posible.

  3. Calentar el agua del cazo con el hornillo hasta que ésta llegue al punto de ebullición.

  4. Observar cómo el vaso se «encoge».



En la foto adjunta se puede observar la forma que adquirió el plástico después de estar un rato «al baño María». Si se dejase más tiempo, el vaso llegaría a transformarse en un disco, perfectamente plano.